LA MAYOR GUERRA DE LA HUMANIDAD: EL HAMBRE
La eliminación del hambre en la tierra, significaría el fin de la prehistoria, o si se quiere decir en otros términos, el fin del periodo "humanoide". Cuando no haya hambre, podremos marchar todos en la fase de la historia humana, con esto no se afirma el inicio de la historia de la humanidad, sino el comienzo de la vida como humanos, esto por que seremos capaces de apreciar la vida (la nuestra y la ajena), usando la razón. Una conciencia planetaria y de comunión de destino, nos impulsará a vivir en comunión con los otros hombres y con la naturaleza. Esta revolución ocurrirá si decidimos convertirnos en seres humanos.

martes, 28 de julio de 2026

Estadistas para reconstruir el Perú

Ciudadanía, cultura y liderazgo ético para una nueva generación

El Perú atraviesa una de las crisis más profundas de su historia reciente. La corrupción, la desconfianza en las instituciones y la ausencia de un proyecto nacional han debilitado la esperanza de un pueblo. En medio de esta realidad, surge una necesidad urgente: el país requiere más estadistas que políticos tradicionales.

El político piensa en la próxima elección; el estadista piensa en las próximas generaciones. Mientras muchos actores públicos priorizan intereses personales o partidarios, el verdadero liderazgo nacional exige ética, visión histórica y compromiso con el bien común. El Perú no necesita improvisación ni confrontación permanente, sino líderes capaces de construir instituciones sólidas, fortalecer la democracia y unir al país alrededor de objetivos compartidos.

Sin embargo, la transformación del país no dependerá únicamente de quienes ocupen cargos públicos. El cambio también debe nacer desde la ciudadanía organizada, la educación, la cultura y las nuevas generaciones. Las asociaciones culturales, bibliotecas populares y organizaciones comunitarias cumplen un papel decisivo en la formación de conciencia crítica, identidad y participación social.

En distintas regiones del país existen iniciativas que promueven la recuperación de la memoria histórica, el fortalecimiento cultural y el compromiso ciudadano. Estas experiencias demuestran que la reconstrucción nacional no empieza únicamente en el Estado, sino también en las comunidades, en las escuelas, en los espacios culturales y en la voluntad de los pueblos de organizarse y defender sus valores.

Durante gran parte del siglo XX, el Perú contó con partidos y movimientos que poseían formación doctrinaria y proyectos de país. Hoy predominan organizaciones improvisadas, sin visión nacional ni formación política sólida. Esta crisis ha debilitado la cultura democrática y ha generado desencanto ciudadano. Por ello, resulta indispensable recuperar la formación ética, histórica y social de los futuros líderes del país.

La educación debe formar no solo profesionales competentes, sino ciudadanos críticos y responsables. Un país no se desarrolla únicamente con crecimiento económico; también necesita identidad, cohesión social y valores democráticos. La cultura, la historia y las lenguas originarias son parte fundamental de esa construcción nacional.

El Perú posee enormes recursos humanos, culturales y naturales. Pero ningún recurso será suficiente si no existe una visión de futuro. La reconstrucción nacional exige combatir la corrupción, fortalecer las instituciones, impulsar la educación pública, promover el desarrollo científico y defender la diversidad cultural del país. Solo así podremos construir una nación más justa, soberana y unida.

Juventud peruana: el momento de levantar al país

Jóvenes del Perú: no hereden la resignación. Hereden la responsabilidad histórica de transformar esta nación.

Durante años nos hicieron creer que la política era sinónimo de corrupción, que el éxito individual importaba más que el destino colectivo y que amar al Perú era solo un discurso. Pero los pueblos que renuncian a sus ideales terminan perdiendo también su futuro.

Hoy el país necesita una generación distinta. Una generación que estudie, emprenda, investigue, cree cultura y participe con honestidad en la vida pública. El Perú necesita jóvenes que no se avergüencen de sus raíces, de sus lenguas, de sus comunidades y de su identidad. Necesita ciudadanos capaces de unir modernidad con memoria histórica.

No permitan que otros decidan siempre por ustedes. Lean, organícense, cuestionen, propongan y construyan. La verdadera transformación no comienza en los palacios; comienza en la conciencia de cada ciudadano.

Sean profesionales, pero también hombres y mujeres con valores. Sean críticos, pero también constructores. El Perú no saldrá adelante con odio ni indiferencia, sino con preparación, ética y unidad.

Cada generación tiene una misión histórica. La de ustedes es reconstruir el país y devolverle dignidad a la nación peruana.

El futuro del Perú no está escrito. Depende de ustedes.

Democracia digital y confianza electoral: ciberseguridad, ética e integridad en los procesos electorales del siglo XXI

La democracia no se sostiene únicamente sobre el acto de votar. Se sostiene, sobre la confianza de los ciudadanos en que su voluntad en el voto será respetada y reflejada en los resultados electorales. Sin la confianza pública, incluso las instituciones más sólidas pueden ver debilitada su legitimidad y capacidad de gobernabilidad.

La Constitución del Perú reconoce esta importancia al establecer que los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos públicos mediante el sufragio y otros mecanismos democráticos (Constitución Política del Perú, 1993, art. 31). Asimismo, dispone que el sistema electoral tiene como finalidad asegurar que las votaciones traduzcan la expresión auténtica, libre y espontánea de los ciudadanos y que los escrutinios reflejen exactamente y oportunamente la voluntad del elector expresada en las urnas¹.

En el caso peruano, el proceso electoral posee importantes mecanismos de transparencia y control ciudadano. El voto continúa siendo físico y secreto; las cédulas son depositadas en ánforas y, concluida la jornada electoral, los miembros de mesa realizan el escrutinio manual de los votos en presencia de los personeros de las organizaciones políticas, quienes tienen la facultad de observar el conteo, formular observaciones y suscribir las actas correspondientes².

Posteriormente, las actas son trasladadas para su procesamiento y consolidación informática, permitiendo la difusión progresiva de los resultados oficiales. Este modelo híbrido, que combina procedimientos físicos, supervisión humana y procesamiento digital, constituye una de las principales fortalezas del sistema electoral peruano.

Sin embargo, reconocer las fortalezas institucionales no significa desconocer la existencia de riesgos. Desde la perspectiva de la gestión del riesgo y de la ciberseguridad, ningún sistema humano o tecnológico es completamente invulnerable. La verdadera fortaleza institucional reside en la capacidad para prevenir, detectar, corregir y "auditar" cualquier eventualidad que pudiera afectar la confianza ciudadana.

Los riesgos pueden presentarse en distintas etapas del proceso electoral. Durante el escrutinio pueden producirse errores involuntarios en el conteo o en el llenado de las actas; durante el traslado del material electoral puede verse comprometida la cadena de custodia; y durante la digitación y consolidación de resultados podrían presentarse errores operativos, problemas tecnológicos o intentos de acceso no autorizado a los sistemas informáticos³.

Precisamente por ello, el rol de los personeros adquiere especial importancia. Su presencia durante el escrutinio constituye uno de los principales mecanismos de fiscalización descentralizada y de control cruzado del proceso electoral. Del mismo modo, los miembros de mesa, funcionarios electorales, operadores de sistemas y personal técnico asumen una enorme responsabilidad pública al participar en la protección de la voluntad popular expresada en las urnas.

Desde la seguridad de la información, la protección de los sistemas electorales descansa sobre tres principios fundamentales: confidencialidad, integridad y disponibilidad, conocidos internacionalmente como la tríada CIA (Confidentiality, Integrity and Availability) (ISO, 2022). La confidencialidad garantiza que únicamente las personas autorizadas accedan a determinada información; la disponibilidad asegura que los sistemas se encuentren operativos cuando sean requeridos; mientras que la integridad busca garantizar que la información no sea alterada o modificada sin autorización.

En materia electoral, probablemente la integridad constituye el principio más importante, pues cualquier duda sobre la exactitud de los resultados puede afectar la legitimidad democrática y la estabilidad institucional.

Las experiencias internacionales muestran que las amenazas modernas no siempre buscan alterar directamente los votos. En numerosos casos, el objetivo principal consiste en debilitar la confianza ciudadana mediante campañas de desinformación, difusión de noticias falsas o manipulación de contenidos digitales.

Las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de 2016 evidenciaron la importancia de proteger no solamente las infraestructuras tecnológicas, sino también el ecosistema informativo y la confianza pública⁴. Por su parte, Estonia, considerada una referencia mundial en gobierno digital y voto electrónico, ha demostrado que la tecnología puede fortalecer la democracia siempre que se encuentre acompañada de auditorías independientes, transparencia institucional y elevados niveles de confianza ciudadana (Vassil, 2015). Brasil, por su parte, complementa su sistema de votación electrónica con pruebas públicas de seguridad y mecanismos permanentes de auditoría y verificación técnica⁵.

Estas experiencias internacionales dejan una enseñanza común: la tecnología, por sí sola, no garantiza la legitimidad democrática.

La ética pública continúa siendo uno de los principales mecanismos de protección institucional. Ningún sistema informático puede reemplazar valores como la honestidad, la imparcialidad, el profesionalismo y el compromiso con el interés general. Como señalaba Weber (1922), la legitimidad constituye uno de los pilares fundamentales del ejercicio del poder político y de la estabilidad de las instituciones.

En el siglo XXI, proteger la democracia implica también proteger la información, los sistemas y la confianza ciudadana. La fortaleza de un proceso electoral no se encuentra únicamente en las urnas, las redes o los centros de datos, sino en la combinación equilibrada de instituciones sólidas, controles humanos, tecnología segura y comportamiento ético.

Porque la confianza electoral no constituye únicamente un resultado administrativo o tecnológico; representa uno de los pilares fundamentales sobre los cuales se sostiene la convivencia democrática y el futuro de nuestras naciones.

Notas

¹ Constitución Política del Perú, artículo 176.

² La Ley Orgánica de Elecciones reconoce la participación de los personeros de las organizaciones políticas como parte de los mecanismos de transparencia y fiscalización del proceso electoral peruano.

³En ciberseguridad moderna, los sistemas se diseñan bajo el supuesto de que los incidentes son posibles, por lo que los esfuerzos se orientan a la prevención, detección, respuesta y recuperación.

⁴ Diversos informes de inteligencia estadounidenses concluyeron que existieron operaciones de influencia y campañas de desinformación dirigidas a afectar la confianza pública y profundizar la polarización política, independientemente del resultado electoral.

⁵ El Tribunal Superior Electoral de Brasil realiza periódicamente pruebas públicas de seguridad para identificar y corregir posibles vulnerabilidades del sistema electoral electrónico.

Referencias

Congreso Constituyente Democrático. (1993). Constitución Política del Perú. Diario Oficial El Peruano.

Congreso de la República del Perú. (1997). Ley Orgánica de Elecciones, Ley N.º 26859. Diario Oficial El Peruano.

International Organization for Standardization. (2022). ISO/IEC 27001:2022 Information security, cybersecurity and privacy protection — Information security management systems — Requirements.

Norris, P. (2014). Why electoral integrity matters. Cambridge University Press.

Vassil, K. (2015). Estonian e-government ecosystem: Foundation, applications, outcomes. World Development Report Background Paper.

Weber, M. (1922). Economy and society. University of California Press.

miércoles, 5 de enero de 2011

Naturaleza

Naturaleza

Carta del Jefe Indio Seattle

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras। El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad। Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad। Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.
Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. "Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.
No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.
El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.
Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.
Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.
Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.
Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia....

martes, 6 de julio de 2010

LEY DE CONSULTA (CONVENIO 169 – OIT)

Estimados amigos y seguidores:

A todos los que tenemos conciencia, en cuanto a la cuestion indigena y el cambio climatico y sus consecuencias en el planeta, les alcanzo la opinión muy interesante siguiente:

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas

Uno de los tratados internacionales más importantes suscritos por el Estado peruano en el campo social-político, es el Convenio 169 de la OIT que entró en vigencia el 2 de febrero del año 1995.

En la jerarquía de las normas jurídicas vigente en nuestro país, ese Convenio tiene el más alto rango, el rango constitucional, de acuerdo a lo establecido en la Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución Política que actualmente nos rige.

En el Artículo 2° numeral 1 del Convenio 169, se lee: “Los gobiernos deberán asumir la responsabilidad de desarrollar, con la participación de los pueblos interesados, una acción coordinada y sistemática con miras a proteger los derechos de esos pueblos y a garantizar el respeto de su integridad”.

En lo que respecta a la participación en todo aquello que afecte la vida actual y futura de los colectivos humanos pre-existentes al Estado, señalados como “indígenas”, ha quedado prescrito en el Convenio que “los gobiernos deberán consultar a los pueblos interesados… cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”. Asimismo, los gobiernos deberán “establecer los medios a través de los cuales… puedan participar libremente… en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan”. (Artículo 6, numeral 1. Literales a) y b)).

El Comité de Derechos Humanos de la ONU en un dictamen (Proceso Poma contra gobierno Peruano) consagró que no basta la simple consulta sino “el consentimiento previo, libre e informado”. En reciente sentencia (concordada con jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH), el Tribunal Constitucional (Exp. Nº 00022-2009-AI/TC) ha reconocido el carácter vinculante del Convenio con la acción política y administrativa que cumplen los poderes del Estado, sin excepción.

Pese a tan abundante y clara normatividad, el Poder Ejecutivo, a cuya cabeza está Sr. Alan García Pérez ha interpuesto “observaciones” a la ley sobre Consulta a los Pueblos Indígenas aprobada por el Congreso de la República, cuyo contenido no ha hecho sino ratificar y desarrollar los principios y normas contenidas en el tantas veces referido Convenio.

Las famosas “observaciones” son en su gran mayoría objeciones de elaboración endeble, tramposa y además interesada, puesto que en conjunto buscan que este gobierno próximo a cesar, siga teniendo el caminolibre para ignorar o regalar nuestros recursos naturales a las empresas transnacionales y de las otras.

Esa mentalidad entreguista, que marca a fuego a este gobierno, se hace patente en el discutido tema del gas de Camisea (del que tendremos oportunidad de hablar en otra ocasión) así como en la extensión de los beneficios excesivos de que vienen gozando las empresas mineras, las que –merced a medida gubernamental reciente- continuarán dando “óbolos” hasta el año 2015 como supuesta compensación por los mayores precios con que se benefician por la venta de los metales. Así tenemos pues que durante los
próximos años (salvo que sobrevenga un gobierno patriota, lo cual sigue siendo
muy difícil) tampoco se establecerán impuestos a las sobreutilidades mineras,
como el Sr. García ofreció durante su mentirosa campaña electoral.

Todo ello sobre la falsa plataforma teórica en la que se postula que los “intereses” están por encima de los “derechos”.

El gobierno pretende desvirtuar el derecho a la consulta pintándolo como “derecho de veto” que no existe en el ordenamiento jurídico nacional. Pretende también vender la idea de que la ley sobre consulta “puede retrasar el desarrollo del país, conspirando así contra los intereses de todos los ciudadanos del Perú.

Los derechos humanos, los derechos de las personas, están antes que ciertos intereses abstractos como el “interés general” cuyo significado puede ser visto de mil maneras. Por eso, al Estado no le corresponde privilegiar intereses sobre derechos. Todos tenemos derechos concretos de saber qué quiere hacer la autoridad en nuestra comunidad, qué quiere hacer con los recursos de toda clase que en ella existen. ¿Cómo sería posible que, sin que lo sepamos, sin que nada se nos diga, sin que nadie nos advierta, pregunte, consulte, venga gente foránea prevista de máquinas a tumbar nuestros árboles, desviar nuestro río, modificar nuestro paisaje, llevarse
nuestras riquezas, cambiar nuestras vidas?

Debemos ser avisados, preguntados, informados, consultados. En suma, debemos participar en el proceso de decisiones políticas que van a modificar nuestra realidad, que pueden afectar nuestros derechos. Y, la participación, es un derecho que engloba al derecho a la consulta. La participación debe verse como un derecho que conlleva la capacidad de nacionalidades, pueblos y comunidades indígenas para co-decidir con el Estado.

El gobierno del Sr. García quiere evitar cualquier forma de participación, a fin de seguir centralizando las decisiones. Quiere decidir todo en todo, al mejor estilo de las dictaduras con mascarón “democrático”. Y el pueblo se lo está permitiendo.

domingo, 30 de mayo de 2010

Apuntes: Aporte de la Ciencia al Conocimiento de la Amazonia

Victor Arocena: En algún departamento de la Amazonia, existen grupos de nativos no contactados. Pero el Instituto Nacional de Estadistica e Informatica (INEI), manifiesta que no hay población omitida.

Roger Guerra: ¿Cual es la política del Gobierno con respecto a la Amazonia? La política actual es abrir la Amazonia a las Transnacionales Petroleras, Mineras y Madereras, etc.

Fernando Roca: El desafío de lograr un solo país, en una situación tan diversa como la nuestra, es posible. Hay que codificar los mensajes nativos, que son nuestros. Los periodistas deben "sacrificar una buena noticia, por la verdad". Las comunidades nativas no son buenas ni malas, son humanas como nosotros. Los mestizos deben recuperar de la relación de participación con la naturaleza.

Sub-sector Acuicola

El Perú goza de uno de los mares más productivos del mundo y de un territorio con una gran variedad de microclimas, si sumamos la ubicación estratégica frente a la Cuenca del Pacífico, el mercado más importante para productos pesqueros. Estas son características que otorgan importantes ventajas comparativas y competitivas a las industrias peruanas de pesca y acuicultura.
El Perú es actualmente el mayor productor y exportador de harina de pescado, con una producción anual de 1,8 millones de TM casi totalmente dirigidas al mercado externo. Las condiciones oceanográficas de nuestro mar ofrecen la posibilidad de extraer de forma sostenible hasta 10 millones de TM anuales en productos hidrobiológicos, principalmente anchoveta. Esto ha permitido al país alcanzar un nivel de exportaciones de productos de consumo humano indirecto que excede los 800 millones de dólares (harina y aceite de pescado), y de productos para consumo humano directo de cerca de 203 millones de dólares. Las exportaciones pesqueras representan alrededor del 15% de la actividad exportadora total del Perú.
Los cerca de tres mil kilómetros de litoral peruano presentan diferentes condiciones climáticas y aguas libres de contaminación, que permiten la extracción y crianza de distintas especies acuáticas a lo largo del año. Tan solo 16 de nuestras 84 especies comerciales están siendo actualmente procesadas y exportadas. Esto ofrece una excelente oportunidad a los inversionistas de desarrollar los productos en conserva, congelados y curados destinados al consumo humano directo.
En la costa norte se viene invirtiendo en el cultivo de camarones de mar (langostinos) desde la década de 1970. El cálido clima de esta región es también adecuado para la crianza de tilapia y abalón y las ostras, entre otras especies.
En las montañas, por otro lado, es posible encontrar miles de lagos y lagunas que se abastecen de deshielos y que son abundantes en truchas. La cuenca del Amazonas, por último, tiene la mayor variedad de peces en el mundo debido a su gigantesca extensión y gran diversidad de ecosistemas. Algunas especies nativas están siendo desarrolladas comercialmente y los negocios de peces ornamentales están en crecimiento.
En el periodo enero-junio de 2004, el Perú exportó productos pesqueros a cerca de 120 países, siendo China el principal mercado, seguida por Japón, España, Chile, Estados Unidos, Canadá y Taiwán, entre otros.